Un gran asteroide puede amenazar la Tierra en 2040

Los científicos vigilan de cerca a un enorme asteroide que puede suponer una amenaza para la Tierra en cuestión de unas pocas décadas. La roca espacial, llamada 2011 GA5, mide 140 metros de diámetro y es posible que se acerque demasiado a nuestro planeta en el año 2040, lo suficiente como para que algunos investigadores comiencen a plantearse cómo desviarla, según informa Space.com. Los científicos creen que, en caso de que definitivamente suponga un riesgo real, algo que no sabrán hasta dentro de unos años, todavía quedará tiempo para desarrollar una misión que pueda desviarlo de nuestro camino.

Los científicos han debatido sobre este asunto en la 49 sesión del Subcomité de Asuntos Científicos y Técnicos de la Comisión de las Naciones Unidas sobre la Utilización Pacífica del Espacio Exterior (COPUOS), que se celebró a principios de este mes en Viena. Un equipo experto en objetos cercanos a la Tierra (NEOs) tomó nota sobre la posibilidad -por remota que sea- de que el 2011 GA5 choque contra nuestro planeta dentro de 28 años.

El objeto fue descubierto en enero de 2011 por los observadores de Mount Lemmon Survey en Tucson, Arizona. Los científicos conocen con precisión su tamaño -unos 140 metros de diámetro-, pero su masa y composición todavía es un misterio. «2011 GA5 es el objeto que actualmente tiene la mayor probabilidad de impactar contra la Tierra... en el año 2040. Sin embargo, solo hemos observado alrededor de la mitad de una de sus órbitas, por lo tanto la confianza en estos cálculos aún no es muy alta», dice Detlef Koschny, de la Agencia Espacial Europea, a Space.com. El científico cree que todavía no se puede decir que el asteroide sea una amenaza real, ya que para asegurar algo semejante tendrían que haber sido observadas al menos una o dos órbitas enteras. Sin embargo, ha recomendado a los científicos de COPUOS que mantegan sus ojos en él.

Es posible evitarlo
El asteroide 2011 GA5 tiene una probabilidad de impacto de 1 entre 625 para el 5 de febrero 2040, según Donald Yeomans, director del programa de Observaciones de Objetos Cercanos a la Tierra en el Laboratorio de Propulsión a Chorro en Pasadena, California. Esta probabilidad de impacto, sin embargo, no es fija. Hasta ahora, los investigadores han sido capaces de observar el asteroide durante poco tiempo -durante los nueve primeros meses de 2011- y los números pueden cambiar después de nuevas observaciones. El objeto será observable desde la Tierra en el intervalo de 2013 a 2016.

En el escenario muy poco probable de que las posibilidades de impacto no disminuyan significativamente después de ese tiempo, Yeomans cree que habría tiempo suficiente para enviar una misión que altere el curso del asteroide con efectos gravitacionales. En palabras sencillas, conseguiríamos quitarnos la molestia del medio. Llegado el caso, los científicos deberán decidir cuál es el mejor método para destruirlo o desviarlo, lo que incluye la peligrosa posibilidad de una explosión nuclear. Una difícil decisión y un reto al que la humanidad aún no ha tenido que enfrentarse.

Antes de 2040, el asteroide se acercará a la Tierra en 2023, a 2.99 millones de kilómetros.